En el mundo existe gente, buena y mala, transparente y turbia, egoísta y generosa. Podría seguir enumerando adjetivos calificativos con sinónimos y su antónimo hasta al hartazgo.
Pero me detengo en lo que hace casi un año nos ocurre a mí y a mi familia directa. Mi madre, viuda recientemente, y a mis tres hermanos mayores.
Nos tuvimos que relacionar de forma mas directa con cierta gente y esta gente es familia. Para ser mas específicos, hermanos de mi difunto padre.
Lo curioso de todo esto es que poco a poco, así como un miope empieza a distinguir los contornos de un objeto a medida que se va acercando, empezamos a darnos cuenta que su transparencia era igual a la que deja traslucir un vidrio esmerilado. Podríamos decir que mas bien rozaban la opacidad en cuanto a su persona.
Da mucha lástima que exista gente así, y mas siendo familiar y más aun habiendo tenido un padre cristalino como el agua.
domingo, 8 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)